domingo, 31 de julio de 2011

Lluvia

Adoro los dias lluviosos. Siento que el agua se lleva mis pensamientos. Un dia, me senté en el sofa mas grande que habia en la sala, cogí uno de mis libros favoritos y comencé a leer. Las horas pasaban y pasaban, pero el tiempo no parecia avanzar, porque el  cielo no lo demostraba. Cuando dejo de llover, sali a la vecindario, y observé el cielo, otra vez. La fria brisa se acerco a mi, y me dio la energia que necesitaba para reir, para recordar que la vida, aunque sea complicada, tiene su gracia, y  no viene mal el reirse un rato consigo mismo. 


De pronto, alguien me tomó por los hombros, y vi que mis dos mejores amigos se sentaban junto a mi.
Comenzo a llover pero no nos importó. Dejamos que las pequeñas gotas de lluvia tocaran nuestros rostros y empezamos a reir... Pareciamos niños pequeños otra vez, disfrutando de lo divertido que es mojarse, aun cuando despues te da catarro, es divertido. 

Porque todos los dias son un regalo, que no vale la pena desperdiciar.



Pasar la vida enojados no nos dara nada bueno, solo nos hará sentir peores. En cambio, reirse un poco de nuestros problemas, quizas no los solucionará, pero nos dará animos para seguir adelante, diciendo :  "¿Que tienes preparado para mi hoy, vida? "





No hay comentarios:

Publicar un comentario